Día 3: Jakarta



20/08/2012, 19:41 p.m., Estación de Gambir (Jakarta)

Escribo a esta hora porque si espero a subirme al tren tengo miedo no escribir ni cuatro palabras antes de dormirme. Estamos en esta estación esperando al tren que nos lleve a Yogyakarta (8 horas de viaje). Pero vayamos al principio del día, justo donde acabé de relatar el capítulo anterior.

Interior del tuc tuc

Pues después de desayunar habíamos quedado con el encargado del hostal para que nos diera un precio para ir en bus a Yogya. Cuando nos dijo que eran 350.000 rupias (unos 33-34 €) y 16 horas de viaje nos miramos unos a otros y sin decirnos nada ya sabíamos que la decisión unánime era ir a la estación de Gambir a comprar el billete de tren 1ª (15 € más caros pero tan solo 8 horas de viaje y más cómodo). Dejamos las mochilas, cogimos un tuc tuc y a la estación. El viaje en este medio de locomoción es todo un espectáculo y tal y como conducen por estos lares… ¿quién quiere un parque de atracciones? Finalmente llegamos (después de estar a punto de comernos 2 motos y un coche) a nuestro destino y compramos los billetes para el tren de las 20:45.

Una vez arreglados los temas logísticos fuimos a ver el Memo, monumento y símbolo de la independencia de Indonesia con Holanda. Paseamos por allí y fuimos a comer. Nuestra primera comida indonesia: Mie Goreng, una especie de tallarines (noodles) con verduras, pollo y huevo frito con un toque picante. Un sabor bastante peculiar pero que no está mal. Su hermano mayor es el Nasi Goreng, exactamente igual pero con arroz en vez de pasta.

Volvimos al Memo y ahí llega lo mejor del día. Estábamos sentados al pie del monumento cuando se nos empieza a acercar gente pidiendo sacar fotos con ellos. Pero no una o dos personas. Unos cuantos, unos tras otros, familias enteras con niños en brazos, jóvenes, menores, mayores… vamos, que por un buen tiempo sentimos en nuestras carnes lo que es el famoseo. Es una sensación indescriptible y que hizo que nos echáramos unas risas.

Calle de Jakarta con tuc tuc al lado del autobús
Luego vuelta a coger el tuc tuc para recoger las mochilas. Aquí es importante dominar el arte del regateo porque siempre intentan sacarte más de lo que al final es. Al final conseguimos que por 50000 rupias (algo menos de 5 €) nos llevara al hostal y nos volviera a traer a la estación (unos 16 km en total).

Y después de cenar (otra vez Mie Goreng) aquí estamos, tirados esperando l ahora de irnos a Yogya, como decía, 8 horas de viaje más o menos de las cuales 7:59 voy a ir sobando.

Suena en el mp3 “Me voy a las 3000” de Raimundo Amador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario